¡Menuda envidia me dan estos franceses! Estos niños han vivido un experiencia que jamás van a olvidar, han aprendido multitud de cosas, en otras a convivir en familia. La madre se esfuerza para que estudien y el barco está en perfectas condiciones.
Cada familia es libre de inculcar los valores que considere oportunos a sus hijos y ellos han elegido la opción de hacer una aventura a bordo de un velero. Pues ¡ole sus c***nes! Seguro que habrán pasado malos momentos, pero seguro que han evitado los temporales quedándose más tiempo en puerto.
Hace un par de semana estuve en Toulon recogiendo un barco en uno de esos mercantes que transporta barcos dentro. Justo al lado del mío había una familia de franceses en un barco de unos 30 pies con dos niños de unos 3-5 años y se les veía la mar de felices a los 4. En fin, son opciones de vida y todas son perfectamente válidas.
