Has tenido mucha suerte, ya lo sabes. Pues el hecho que se haya roto en puerto solo puede ser fruto de la cordialidad y afecto con que os tratais el Yagos y tu.
A cualquier otro, el mismo cadenote se le hubiera roto navegando, con una rasca considerable, que es cuando tienen el vicio de romperse las cosas, de noche y frente a las mas desconsideradas rompientes.

POR EL YAGOS!!