La feria náutica de Palma es pequeña, hay el espacio que hay.
Pero siempre se agradece que los astilleros más típicos, y alguno no tanto, vengan a mostrar sus barcos y poner buena cara.
Estuvo muy bién la vuelta con bastantes cofrades y la cena posterior en Sa Jamona (nadie se atreve a colgar ninguna fotillo?)
Destacar el Salona 42. Un barco serio, buen material, construcción bién pensada, acabados por encima de la media y bastantes detalles importantes. Hicimos una visita bastante larga con el Capi Morgan. En mi opinión es un astillero a tener muy en cuenta en para cruceros-ragata con aspiraciones.
Hay un Najad 44 bañera en popa que aún no he visto. Un barco para soñar y perderse, seguro.
