Aparte de la escora, que se puede solucionar llevando el trapo adecuado, algo en lo que no nos fijamos, quizas porque seria hacer autocritica, es en la forma de gobernar.
Un buen caña puede convertir una sucesión de pantocazos en una placentera travesia, cosa que hay que tener en cuenta si queremos que la tripu no se ponga de los nervios.
Saludos
