Re: Reencuentro en Pollensa
(continúa, aunque me está saliendo un poco rollo, lo he publicado involuntariamente...)
Sin arrancada, decía, temo el viento que me llevará contra el velero de estribor. Pero hay que afrontarlo... Llego hasta la altura del pasillo donde tengo que amarrar y que pareje el ojo de una aguja, me pongo perpendicular y giro el barco con los motores... Aunque lo he hecho un poco antes, noto que me desplazo y que antes e meter la poca se me va contra el velero. Qué nervios. Salgo, con mucho cuidado de los muertos y vuelvo a enfilar... Es imposible meterlo sin rozar. Me apoyo en el velero, sobre las defensas, y con mínima arrancada y con las manos acabo amarrando. Qué sudores, qué estrelleces y qué difícil es cogno...
Ha sido el reencuentro, todavía stoy templando de lo que he sufrido, pero a la vez feliz por lo guapo que está mi barco.
Gracias por permitidme que comparta con vosotros, en esta maravillosa Taberna, mis emociones.
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