La cosa va de franceses.

Navegando de C. Palos a las islas en mi derrota empecé a observar a lo lejos un velero a palo seco a la deriva. Ya encima de él y si no viro en rumbo de colisión observo que no hay nadie en cubierta y que el barco esta medio cerrado Lo rodeo varias veces pegando todo tipo de gritos sin mucho éxito y cuando me dispongo para abordarlo sale un hombre con los ojos medio cerrados un poco extrañado viendo en medio de la nada estábamos nosotros pegados al barco de su propiedad. Le comente que llevaba varios minutos intentando contactar con el vía radio y por voces y al no ver contestación me disponía al abordaje del mismo, el hombre de melena espesa me contesto en algo parecido al castellano y medio atontado que estaba durmiendo. Nos despedimos y el siguió durmiendo y yo rumbo Formentera.
La gente se confía y se cree que tan separado de la costa y en medio de la nada no tendrán esa mala suerte de colisionar con otro. La verdad es que las posibilidades de que te sucedan son pocas sobretodo en el Atlántico en el mediterráneo aumentan mucho mas. Pero con una vez que te toque ya la tienes liada.



En el mar uno no se puede relajar.

Cuantas veces paso que te asomas y no ves nada en el horizonte y no pasan 5 minutos y de repente de la nada un carguero inmenso cruza cerca de ti.
