Desde luego aquí hay tres problemas:
1.- Rescatar a unos marinos secuestrados cuyas vidas corren peligro. Se ha hecho y creo que se debía hacer.
2.- Asegurar la navegación en una zona como las aguas de Somalia en las que por diversas razones los estados ribereños no lo hacen. Creo que en este caso los estados con intereses marítimos en la zona tienen el derecho y el deber de aportar esa seguridad.
3.- Prestar una escolta permanente y eficaz a una actividad económica concreta (pesca de atún en este caso) que no es una necesidad estratégica ni imprescindible para el Estado. En este caso si la quieren que la paguen y si al repercutir dicho coste sobre el atún no hay quien lo compre, pues a no comer atún, como dice Gladiador, que cuando se recuperen los caladeros en aguas civilizadas ya volveremos a comer.
Si hay que cambiar mientras de actividad, pues... reconversiones industriales hay muchas y variadas.
Salud
