Lo siento, se me ha disparado antes de tiempo. Continúo:
Chalud a la compañía.
Tema tratado y traqueteado en el mundo de la vela.
Primero una ronda para aclarar el gaznate


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Mi criterio en este tema coincide mucho con lo expuesto por algún cofrade. Primero un breve prólogo: Yo navego desde los tiempos en que no existían ni proyectos de enrollador de genova. Mi zona habitual de navegación es la costa atlántica de la península ibérica.
En mi historial de navegante tengo un fuerza 8 en la zona del cabo S. Vicente en Portugal y varios fuerza 6 y 7, el último el verano pasado, en las costas atlánticas de Galicia.
Es decir, es muy raro que tengas que trabajar un fuerza 8 y raros los otros.
En todos los casos se navegó con foque y mayor rizada y el barco se portó perfectamente.
En el fuerza 8 ni se pensó en poner un tormentín. Con el foque pequeño fue suficiente. Por la mañana, con el mar muy formado (desventabamos en los senos) y habiendo bajado el viento, fue necesario aumentar la superficie vélica para poder andar.
Creo que el tormentín es una vela útil en un temporal de supervivencia pero es muy raro que estos no puedan ser evitados por un barco de crucero en navegación costera.
En vientos de fuerza 7-8 el barco debe tener y normalmente tiene suficiente capacidad de aguantar con mayor rizada, bien trimada y un foque pequeño y duro.
El mayor inconveniente que tienen los enrolladores es que no puedes cambiar el gramage de la vela y que a medida que enrollas la vela sube por el stay (aparte de que no quiero ni pensar en una rotura del cabo del enrollador en un fuerza 8-9). Con todo en mi barco, un Ketch de 38 pies, tengo instalado uno y estoy encantado. Creo que en el 99% de los casos no hace falta el tormentín y si se navega en largas distancias sin posibilidad de refugio, debe instalarse un stay de trinqueta y burdas.
Es mi opinión. Unas ronditas para todos

