Una ronda

Pues yo creo que no es sensato despreciar las opiniones ajenas solo porque no nos gusta la forma en que han sido expresadas; muchas veces nos parecerán poco correctas cuando contradicen nuestro punto de vista, mientras que con las que coinciden con nosotros tendemos a ser más tolerantes.
Hace poco, un cofrade que no se caracterza por su diplomacia me dijo que el modelo de mi barco sería el que él nunca compraría. ¿Me molestó? Claro que sí, pero no por eso dejaré de tener en cuenta su opinión ni le pondré en la lista de los indeseables. Aún tengo capacidad de decantar o filtrar lo substancial de una opinión de la forma en que fue expuesta. No creo que intervenciones edulcoradas te ayuden cuando buscas opiniones sobre tu barco.
Es solo una opinión, sin ayuda de cerveza.