Con toda la humildad del mundo os voy a pedir a los dos un favor. Que no sigáis. No soy quién para pedirlo puesto que me suelo meter en todos los charcos que me ponen en el camino y hasta en los que me quedan lejos de mi senda. Tonto que es uno.
A los dos, Atlántida y One, por distintos motivos os aprecio y me duele ver que discutís o simplemente no me gusta. Seguro que tenéis mucho más en común de lo que creeeis y seguro que si esta conversación virtual se hubiera producido alrededor de una mesa no habría alcanzado el punto en el que estamos ahora.
Si pudiera, pero no soy quién, te pediría disculpas, Atlántida en nombre One, que es un caballero. Y ati One, te las pediría en nombre de Atlántida que es una persona buena igual que tú.
Ojala pudiera hacer lo de aquel anuncio de Cocacola en que el hijo (o la hija, no recuerdo) iba del salón y el padre a la cocina y la madre llevando mensajes del tipo: pues dice papá que cada día te quiere más y mamá dice que esta igual de enamorada de tí que el primer día...
Un abrazo a los dos.
Aun a riesgo de salir escaldado.
