Cofrade Windi.
Como bien sabes, tengo el vicio del regatista que siempre quiere ir más y más rápido, forzar un poquito más el barco para ver hasta dónde puedo llegar... Sí, para mi, una gozada. Para mi novia y acompañantes, un coñazo. Ya me han apercibido que de seguir así acabaré navegando solo porque ellos no se apuntarán. Para ellos navegar es disfrutar tranquilamente del barco, siempre que las condiciones de viento y mar acompañen. Quieren disfrutar
cómodamente del velero y no vérselas pillas escorando, ciñendo a rabiar, mojándose... Y hay que entenderlo y respetar su opinión. Es decir, para ir a saco y descargar adrenalina están las regatas.
Tienes razón, hablamos de náutica
de recreo, y las mujeres, con mucho más sentido común que nosotros en general, o al menos la mía, quiere divertirse, relajarse, disfrutar, recrearse navegando.
Dicen que lo único que diferencia a un hombre de un niño es el precio de sus juguetes...
Hace poco tuve la mala suerte de quedarme sin motor en pleno vendaval muy cerca de la escollera. Había niños y adultos que no tenían ni idea, por eso sé lo mal que se pasa en esos momentos. El dichoso primer filtro de gasoil estaba completamente obturado...
Conclusión: Ni una colleja ni un pescozón (perdona el ripio) sino todo lo contrario. Es experiencia para ti y los tuyos. Estoy con el cofrade Bandit (ya sabes que nos han hermanado en la Taberna) pero también estoy con quien no tiene ganas de salir a zarandearse entre las olas y pasarlo mal. Ánimo, y mis felicitaciones por haber salido indemnes.

a tu salud.