Gracias por vuestras felicitaciones.

No esperaba que os gustase tanto el post. Debo reconocer que mientras duró la euforia del avisamiento, con motor parado y solo mayor arriba, disfrutamos de lo lindo

. Luego con el susto de un resoplido a unos 50 metros, empecé a pensar que un ligero toque del cetáceo nos podría poner en una situación comprometida y arranqué el motor.

A la vuelta a puerto una pareja de delfines nos cruzaron la proa diciéndonos adiós.

Este finde igual repetimos. A ver si el tiempo se aclara un poco.
Magno