La "almiranta"
suele ser uno de esos poderes tácitos, no explícitos, que tanto abundan en el mundillo náutico: como el que gestiona el varadero, el encargado del bar, el "senescal" de los marineros del club....
La almiranta, por lo general la consorte o pareja sentimental del armador, ejerce en la práctica la total potestad sobre el barco y su tripulación.
Siendo quien tiene a su libre albedrío, la capacidad para convertir un mismo día en una placentera navegación o... en un infierno (pero de verdad, nada de >F7 y tonterias de esas).
Así mismo, ejerce de censora y controladora de los desmesurados gastos en que muchos armadores, irremediables consumistas, caemos por puro capricho y sin ton ni son...
Las "almirantas" son a la mar lo que la sal.
Sin ellas muchas veces lo de navegar no merecería el calificativo de "aventura". Demasiado fácil.
Y sin lugar a dudas, las precusoras de que hayan tomado sus épicas decisiones muchos... solitarios!!!.
Como lea esto una que yo me sé... me quedo sin navegar hasta después de verano (no sé de que año).
