Windi, windi...ahora no voy a decirte aquello de..."ya te lo avisé"

Pero ¿cómo se te ocurre someterte a un juicio público?

Y además, un juicio ¿por qué? De todas las malas experiencias se aprende. Seguro que tú ya has hecho tu propia reflexión. Esta juventud, Dios mío...