Finalmente me voy a permitir intervenir, aunque trato de reservarme mis opiniones cuando veo que los hilos se lían y personalizan.
Sí, ya sé que muchas intervenciones empiezan así, "no quería intervenir pero...", "sin querer hablar de política...", etc... En todo caso trataré en la medida de mis posibilidades de ser contructivo, aunque ya he podido darme cuenta hace algún tiempo que mis intervenciones no suelen tener mucho eco precisamente, probablemente esto es lo de menos, quizás a alguien les sirvan de algo o quizás no, en todo caso son las mías y perteneciendo al foro y sacando tanto de él, de alguna manera me siento en la obligación (o ¿necesidad?) de hacerlas.
Normalmente este tipo de hilos en los que se trata de analizar una situación ya superada me parecen sumamente interesantes. Yo mismo inicié hace tiempo uno, algo así como... "¿Qué hicimos mal y por qué?", en el que trataba de profundizar en las razones últimas de algún que otro incidente que había sufrido personalmente y animaba a otros a compartir los suyos, en el que no se generaron ni mucho menos las reacciones que ha suscitado éste, que por esta misma circunstancia seguramente sea más útil, aunque desgraciadamente también más destructivo a la vez.
Bien, ahora mis propias reflexiones al respecto, que trataré de reducir a aspectos que, en mi opinión, no se hayan tratado a lo largo del hilo o que, también en mi opinión, se haya hecho superficialmente.
En primer lugar que deberíamos ser capaces de separar el resultado de la experiencia del análisis mismo. Es decir, de nada vale el... "bien está lo que bien acaba", "la experiencia pasada es lo que importa" etc... todo esto es correcto claro, pero si desgraciadamente la "experiencia" hubiera acabado definitivamente mal de poco serviría ya para el que la sufrió y no estaríamos hablando en estos términos y tampoco el análisis tendría este enfoque.
Así que,
en mi opinión...
Cuando planeamos una travesía de nada sirve consultar uno, dos ni cuatro partes meteorológicos si la decisión ya la tenemos internamente tomada.
Tampoco sirve pedir consejo a otros, a los que en principio consideramos más experimentados, si en el fondo no tenemos intención de seguir sus indicaciones. O si finalmente no las seguimos, que para el caso es lo mismo.
Hay que evitar dejarse llevar por la euforia y sensación de triunfo, muy comprensibles, de haber superado con bien el trago y sumarlo todo a la experiencia positiva, y, mucho menos, envalentonarnos y sentirnos más capacitados por ello. Habría que centrarse más en el... "¿qué hubiera pasado si...?".
Tampoco sirve para nada plantear (púbica o internamente) a posteriori el análisis de lo que hemos hecho si, seguramente de manera inconsciente, el objetivo es justificarnos a nosotros mismos y conjurar los demonios del mal trago. Con esto lo más probable es que repitamos los mismos errores, una y otra vez.
Soy consciente de que estas últimas reflexiones son completamente subjetivas y muy difíciles de controlar, y no digamos de juzgar en los demás, pero creo sinceramente que son las bases de la utilidad de la experiencia pasada.
Sin querer entrar a valorar las capacidades técnicas de la tripulación de este caso concreto, del que no puedo menos que decir que, en mi opinión, deberían haber sido completamente decisorias, creo que debería ser primordial para todos los casos el hacerlo, y no sólo en cuanto a las propias del patrón sino en cuanto a la ayuda que pueda recibir y, no menos importante, a las complicaciones que puedan generar el resto de tripulantes o pasajeros.
El detalle de la influencia de otras consideraciones en nuestra decisión nunca lo valoramos suficientemente. Me refiero concretamente a las prisas o a la necesidad de llegar a un sitio en un momento determinado. Adlard Coles en su libro "Navegación con mal tiempo" insiste una y otra vez en la influencia del fin de las vacaciones en los incidentes y malas experiencias.
Por último sólo un detalle que creo ha pasado inadvertido. Se insiste siempre en que el teléfono móvil NO es un elemento de seguridad, por lo que hay que tener a punto, y utilizar, los "de verdad", pero eso no quiere decir que no pueda ser un último recurso cuando falla todo lo demás o cuando no tenemos otro elemento de comunicación, (se me ocurre un abandono del barco en la balsa sin disponer de un VHF portátil). Por ello yo personalmente, teniendo en cuenta las zonas en las que normalmente navegamos, SI considero el móvil como elemento de seguridad por lo que TODOS los móviles a bordo deben disponer de CARGA COMPLETA al inicio de la travesía y con medios de cargarlos a bordo.
Saludos a todos
