El elemento de bomba que te vende el fabricante del piloto se compone de un motor eléctrico y una bomba hidráulica acoplada a él. Se trata de sustituir el motor por una polea y unir esta mediante una correa a la polea del eje.
El problema de los pilotos hidráulicos es que el motorcito gira siempre, y son las electroválvulas las que dirigen el fluído hacia el pistón si hay que meter timón, o hacia el by-pass si ha de estar quieto. El consumo, por lo tanto, es superior al de un piloto sólo electrónico.
Pero eso es una ventaja si se monta acoplado al eje, pues el sistema queda basado en el movimiento contínuo de éste. Además, el montaje funciona tanto a vela como a motor.