Pues pasó el curso de meteorología.
Asistimos en total 12 cofrad@s, a saber:
Epops, Malamar, Jovi, Misson, Chifle, PacMan, Mariner, Pámpano, Calmachicha, Calixto, Altair y Barbablanca.
El profe era un verdadero experto y enamorado de la meteorología, con más de treinta años de profesión, pero me temo que estuvimos escasos de horas. La exposición del curso fue una serie de conceptos importantemente básicos para ayudarnos a comprender que es eso que tanto nos preocupa a los navegantes y cuya previsión resulta tan poco de fiar. Bien es verdad que la mayoría de ellos "nos sonaban" de nuestros respectivos cursos de PER, PY y/o CY pero no estuvo mal recordarlos y afianzarlos.
Pasamos después a la práctica de la previsión del tiempo y ahí es donde nos quedamos un poco cortos. O tal vez hubiera sido necesario estar en el lugar preciso para poder comentar la observación de los elementos que nos rodean para hacer la previsión o... que tal vez la teoría se extendió mucho... o que, realmente, no hay quien haga una previsión fiable a más de 24 horas.
No obstante estuvimos salseando por Internet para conocer las diferentes informaciones que están a nuestra disposición y saberles dar la interpretación precisa.
En resumen, no estuvo mal pero podría haber estado mejor.
Respecto a la mecánica, empezamos a las 10:10, descansamos media hora a eso de las 11:45 y nos fuimos a zampar el menú del día a un pequeño restaurante próximo.
Después de comer, más curso hasta las 18:30 y, una vez finalizado, pequeño ágape en el jardín con lo aportado por los sufridos alumnos, dando cuenta de un magnífico queso y un buen bollo de Guitiriz (aportado por maese Pacman directamente traído de Galicia) y patatas fritas, con múltiples y variopintas bebidas espirituosas (ojo: alguna no lo era

) que nos ayudaron a pasar un rato muy agradable de charleta, complementado así el pasado durante la comida y descansos.
Por mi parte, agradecer a tod@s su presencia y sus aportaciones de comercio y bebercio, que sobraron por todos los lados. Os aseguro que tengo media bodega llena para la travesía próxima y prometo a todos que daremos buena cuenta de los vinos,

sidras,

ginebras,

whiskys,

rones

y champán (auténtico, oiga) que quedaron en mi casa como mudos testigos de lo acontecido.
Gracias a todos y hasta otra.