Yo tengo unas amigas europeas que viven ahí. Todo a su alrededor es escombros. Su casa ha quedado destrozada, pero ellas están bien.
A veces me dan ganas de de dejarlo todo y marcharme para allá, a echar una mano en lo que haga falta.
Les he enviado ayuda económica pero es una gota de agua en el océano.
Se siente una impotencia...
Gracias por contarlo, KUMI
