Me parece muy bien todo lo que se ha dicho hasta ahora, también me parecen correctos y acertados todos los razonamientos vertidos. Pero la libertad de los demás acaba donde empieza la mía, y viceversa. Quiero decir con esto que si el vecino de al lado pasa de absolutamente todo, ¿soy yo el que tengo que poner todo de lo que él pasa absolutamente? ¿soy yo el que tiene que cambiar de plaza?, creo que no. Él tendrá que poner de su parte lo necesario igual que yo, y si no lo hace (por el motivo que sea) el que tendría que cambiar de plaza será él, o que lo cambien los del puerto a una plaza más grande para que se pueda mover a sus anchas.
Pongamos como ejemplo algo de lo que vemos todos los días en los telediarios, si veo a alguien maltratando a una persona: ¿me compro todo lo necesario para que no me maltrate a mí y me voy corriendo para que no me pille? o por el contrario ¿hago como mínimo una llamadita a la policía.
Se admiten opiniones, mientras tanto unos cafés y unas tapitas mesonero, que pago yo.
