Álex, me ha dolido leer eso.
No hay mal que cien años dure.
No soy quién para dar consejos a alguien que podría ser mi padre, pero yo creo que conviene amarrarse a muertos que estén fijos en el fondo.
Las parejas pasan, los barcos también. Una parte de nosotros pasará. Quizás convenga fijarse más en lo que no pasa.
Álex, si necesitas un hombro para llorar, tengo un par de ellos.
Un abrazo, hermano.