Taranta, en El Balis hace unos cuatro años tenían este mismo problema.
Los niños dejaban de navegar al salir del Optimist y no llegaban al crucero. El club decidió comprar 420 para la escuela, que prestaba a los ex-optimistas durante un año.
Durante este tiempo, que es el mas crítico para que después continúen navegando, acostumbran a haber bastantes cambios de parejas hasta que se consolidan las tripulaciones.
Pasado el primer año los padres se organizan y muchos compran un barco a medias patrón/tripulante. También es importante que exista un buen dinamizador del grupo, director deportivo o capitán de flota que les organice un calendario atractivo de regatas y entrenos. La verdad es que "los mayores" se dedican bastante al oficio de transportistas, hasta que los regatistas lleguen a sacarse el carnet de conducir.
Hoy la flota del Balís es la mas numerosa de Cataluña y están aplicando la misma fórmula al Laser. También estan haciendo una política parecida en el Club Náutico de Masnou.
Salu2
