Re: Risaga en el Port de Sóller: casi desgracia!!
Ciutadella sufre su mayor 'rissaga' de los dos últimos años
Oscilaciones de 2'25 metros hundieron una barca y dañaron a otras dos
D. MARQUÈS
El puerto de Ciutadella registró en la madrugada de ayer su mayor rissaga desde la acaecida el 15 de junio de 2006, una oscilación de cinco metros de altura que provocó cuantiosos daños y estuvo en un tris de acabar en tragedia. La variación del nivel del mar alcanzó esta vez los 2'25 metros. Esta es la magnitud contabilizada a la una de la madrugada por el mareógrafo instalado en el puerto que, exceptuando las réplicas que sucedieron a la rissaga de hace dos años, únicamente había marcado variaciones tan elevadas en otras tres ocasiones.
La brusca crecida del nivel de las aguas sorprendió a una de las dos embarcaciones que los operarios de Ports utilizan para regular el tráfico marítimo, que se hundió en pleno muelle comercial. Algunas de las barcas amarradas junto a la antigua Comandancia de Marina, actual sede de la estación náutica, también sufrieron las consecuencias del embate del mar. Al menos dos de ellas acabaron la noche con desperfectos de diversa consideración.
La alerta naranja, activada a las nueve de la noche del domingo, puso en sobreaviso a los propietarios de las embarcaciones con atraque fijo en el puerto. La Policía Local cortó los accesos y retiró los coches estacionados en Es Pla de Sant Joan, mientras los restaurantes desalojaban sus terrazas de clientes. A las diez y media, la oscilación fue de un metro y medio y sobrepasó los dos metros entre la una y las dos de la madrugada.
Para entonces, ya se habían tomado medidas en previsión de lo que pudiera acontecer. La lancha de Salvamento Marítimo y los propietarios de dos barques bou de pesca profesional salieron a la bahía para preservar la integridad de sus embarcaciones. Otros, como el pescador Pedro Marquès, optaron por llevarse la barca hasta Ses Fontanelles «para poder dormir tranquilo».
Muchos permanecieron en vilo durante toda la noche. Entre ellos, los propietarios de hortales y locales de ocio de Es Pla, ya que el agua entró casi cien metros tierra adentro, anegando por completo sus establecimientos.
A los pescadores más experimentados les sorprendió que el fenómeno viniera acompañado esta vez de viento de componente norte. La misma sorpresa se llevó ayer el director del Centre Meteorològic, Agustí Jansà, al comprobar como unas horas antes que en Ciutadella, el puerto de Sóller había registrado una 'rissaga' de también dos metros de altura. «Hasta ahora era normal que las oscilaciones de Ciutadella se repitieran, a pequeña escala, en zonas de Mallorca, pero no con la misma magnitud».
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