Pozí.
Padre, confieso que he pecado.
Pero es que, con ventolinas, es muy divertido alcanzar y adelantar con mi "fiera" a un crucerote del doble de eslora. Eso sí, fundamental la posturita de indolente, cerveza en mano al adelantarle (aunque hayas sudado como un perro para alcanzarle...

)

Embat