Mi caso:
Desde hace casi dos años, comparto barco y no me quejo de nada. Somos amigos, y si no fuera por él, yo no habría podido comprarlo. Así que entre no poder navegar y navegar con un amiguete......está claro.
Además, él no sabe navegar y depende en parte de mí, con lo cual la cosa es aún más ventajosa: yo salgo sólo cuando quiero (o puedo), o salgo con él, que me lo paso pipa.
No existe más contrato que el verbal (y francamente, creo que no necesitamos escribir nada), y se resume en "todo a medias": amarre, mejoras, hasta un grillete lo pagamos a medias. La gasolina para el FB, una vez la paga él, la siguiente yo. Y así todo.
Conclusión: no me quejo de nada. Eso sí, si los números salieran, por supuesto que tendría uno para mí solito.
Embat