Cita:
Originalmente publicado por windi
Efectivamente, ya una noche en puerto, con sacos (o sin ellos) y siendo mecidos por las olitas ya les supone una gran aventura.
Con los niños pequeños no es importante lo que se hace, sino lo que les cuentas que están haciendo.
Un breve paseo puede convertirse en una difícil expedición. Todo depende de cómo se lo hagas sentir.
A bordo, pelea por literas (quién duerme dónde), cenita y conversación en familia, un cuento acerca de niños que navegan... ¿qué más pueden pedir?
A veces me gustaría volver a ser niño para conformarme con pocas cosas 
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Pues opinión compartida al 100% (salvo en las ganas de volver a ser niña, me conformaría con saber seguir siendo joven (de espíritu, claro), hasta los 90

)
Besos
kendwa