Re: tipos de barcos en la edad media
Cocas (Coques) Eran los barcos mayores, llamados por los ingleses cogs y por los franceses cocque, en forma de concha. Se los cree procedentes del Oceano ya que los usaban los normandos. En el SXII navegaban por Levante y luego se les perdió el uso o se les cambió el nombre, ya que los marinos de Bayona, en 1304, los introdujeron en el Mediterraneo como algo nuevo y fueron adoptados para la navegación mercantil. Los había de dos y tres cubiertas.
El año 1331 se armó uno en Barcelona, llamada Sant Climent, contra los Genoveses. La corporación municipal ofreciá el barco y el armamento, y trece armadores lo dotaban de tripulación, encargandose también de su manutención. Tenía tres cubiertas y estaba tripulado por 500 hombres. Se desplazaba a vela y ocupaba el lugar central en las batallas navales. Eran barcos redondeados, anchos de popa y proa, cortos, altos de borda de mucho calado y disponían de dos o tres cubiertas.
Balleneros (Balleners) En latín se llamaban balingaria, balingarius y balingiera, casi siempre fue un barco de guerra. Su nombre proviene de la palabra bressol (cuna en castellano), que tenía un parecido con aquella construcción, ya que en celta bressol es balingnia. Se cree que fue introducido del Oceano al Mediterraneo a mediados del SXIV, ya que no habían noticias anteriores en ningún pueblo ribereño. Fue usado por los ingleses. En Sant Feliu de Guixols, en 1454, se construyó uno de 1500 botas. También los había de transporte con mucha capacidad de carga, ya que los había que cargaban 18000 quintás (no he encontrado quintás, pero si quintal (quintar) que equivale a 41,6 Kg). Otra versión le atribuye figura de ballena, abierdo y bajo de costado.
Góndola (Gòndola) Comunmente efectuaban el trayecto de Tarragona a Barcelona, transportando vino del Camp, y se consideraban pequeñas embarcaciones de cabotaje y costeras. Iban a remo y vela.
__________________
Siempre llevo un fino sedal, con un anzuelo y un señuelo en el bolsillo, para cuando llegue mi hora, y me halle navegando, con Caronte hacia el otro lado del río, aprovechar para hacer curri; pues no hay duda que daré mejor impresión, de presentarse ante el portero con unos buenos peces recién pescados como ofrenda.
|