01/06/2008
Lluvia y más lluvia.
A ls 08:10, con los trajes de agua, quitamos amarras y arrumbamos para rodear Mallorca por el S. Nada mas salir nos llega un vientecillo del través. Ponemos velas y, sin parar motor, avanzamos a unos 7 nudos. He dormido mal porque no hacía más que despertarme con el sonido de la lluvia y con el traqueteo de agua. En S’Estagnol el muelle de transeúntes se encuentra fuera del puerto. ¡Y encima cobran 62 Euros!
Poco duró el viento y nos dedicamos a avanzar bajo la lluvia a motor. Por cierto que entre el cabo Salinas y Cabrera debe haber una buena corriente, ya que no conseguíamos avanzar a más de 4,5 nudos, cuando la velocidad de crucero del Kacao es de unos 6.
Visto lo visto, la hora estimada de llegada a Ciudadela era a las 01:20 del día 2, así es que llamo a los cofrades Comodoro y Embat para que me aconsejen donde quedarnos, ya que no nos apetecía la paliza aguada hasta Menorca. Nos aconsejan cala Ratjada. Llamo a mi hijo para decirle que se busquen un hostal y mañana veremos.
La lluvia cesa y nos podemos quitar los trajes de agua. El barco se va secando poco a poco. La corriente ha desaparecido y me pongo a preparar la comida (arroz milanesa). Comemos bajo el sol y en manga corta. ¡Que maravilla!.
Llegamos a cala Ratjada a las 17:00. El muelle de transeúntes está a tope de alemanes que tienen copado todo el espacio. Nos lo pensamos unos minutos y… ¡a Ciudadela!.

Total son 25 millas más.
Hay un WSW F2 que nos ayuda bastante. Con motor y vela vamos rondando los 8 nudos.

El viento rola al SSE pero se mantiene. Mi hijo nos llama para decirnos que entra un Balearia a las 21 y que, después, nos podemos quedar en el muelle. Efectivamente, cuando nos encontramos casi en la bocana, llega a todo trapo el Balearia. Aunque la RIPA dice aquello de buque que alcanza, yo sostengo que el pez grande se come al chico y, además este pez no es grande, es enorme y viene muy deprisa.

O sea, que cedemos paso, entra en puerto y nosotros detrás.
El marinero de la lancha de policía del puerto que patrulla la entrada nos indica que podemos amarrar a unos fingers del Club Náutico y que tenemos media hora para hacerlo, antes de que vuelva a salir el bicharraco.
En los fingers están mi hijo y Pacman haciéndonos señas. Los fingers son un poco justos para mi eslora y manga y, después de un intento fallido (no cabía ni con calzador) nos movemos a otro y queda amarrado. Después de un gran abrazo a mi hijo

(que ganas tenía de verle) sale el Balearia. Comprobamos que las amarras están bien puestas paqra resistir las corrientes que provoca su salida y nos vamos a cenar a Ciudadela.
Pizza y a dormir, que después de trece horas de agua y mar estamos bastante cansados todos.
Mañana ya veremos…
