...ella era menudita, rubita, yankee hasta la medula mas interior, de la Montañas Rocosas, por mas señas.
El era un bigardo de 1.95, de New Jersey, piloto
top gun de la Marina en la epoca. Se habian conocido en esas fiestas de oficiales de permiso en N.York, donde el que no se colgaba de las cortinas del bar del piso 43 y no se daba una vuelta a lo Tarzan por fuera del edificio, pagaba las copas de todos...
Tuvieron 4 hijos, dos caidos pilotando cazas en Vietnam, uno en las inescrutables Agencias del Gobierno y una chica, la mujer de mi hermano menor.
Quiero hablar de ella, su madre, quien me regalo un llavero que consistia de tre anillos concentricos con lo que podias calcular el consumo de combustible segun la velocidad y el tiempo de vuelo de un avion (de helice).
"Mira_ me dijo_ con este aparatito sobrevivi al encargo de llevar aviones de combate a Inglaterra, para la Invasion, con otra amiga piloto de guerra tambien.
Lo malo es que saliamos de la costa este y teniamos que repostar en una base en Groenlandia, llena de oficiales que al ver dos mujeres (cosa rara por ahi) nos empezaban a invitar a una copa tras otra y claro, cualquiera encontraba luego las Azores asi de "perjudicadas" Sabiendo que llegabamos nosotras, solian mandar un avion de reconocimiento a buscarnos por el mar y llevarnos a repostar a la base, y para irlanda.
Le gustaban los barcos (y cerrar los bares de madrid contratando a los tunos hasta el alba, cuando trasladaron el marido a Torrejon como instructor ).
El nunca paso de coronel a general por negarse tras el armisticio a aterrizar en Alemania bombarderos con cargas de toneladas de huevos infectados para enfermar a toda la generacion siguiente de alemanes...que les seguian teniendo miedo, aun vencidos.
A ella le gustaban los barcos, me contaba, pues para no aburrirse en los embarazos solia llevar una motora blindada que arrastraba una barcaza sobre la que "los chicos" soltaban bombas desactivadas para practicar punteria...
Una gran mujer, un ser como tantos de la epoca, de un bando y de otro, que hicieron todo lo que pudieron para acabar con ese horror bestial de la IIº G. Mundial ideado por unas mentes enfermas henchidas de un ego psicotico y homicida.
Por ellos 


