
10-06-2008, 01:30
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Hermano de la costa
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Re: Leyendas. Los siete tormentos del mar.
El mito de la creación de los pelasgos (¡cómo recuerda este nombre al griego “pelagos= del mar”!), uno de los pueblos primitivos de Grecia, dice más o menos esto:
En el sistema religioso griego arcaico no había dioses si no una única diosa universal o diosa suprema con sus sacerdotisas (no sacerdotes), pues era un matriarcado como casi todas las sociedades arcaicas. Eurínome, la bella diosa, surgió del Caos (mezcla de agua, fuego, aire y tierra). Desnuda, y sin nada sólido en qué apoyar los pies, separó el mar del firmamento y se puso a danzar alegremente sobre sus olas. Era una forofa de la danza. Danzando, danzando en dirección al sur, agitaba con violencia sus ágil cuerpo desnudo, levantando sus torneadas piernas, cuando súbitamente se levantó, con sus contorsiones, un fuerte viento del norte de natural muy frío, pero ahora bastante recalentado con las contorsiones de la diosa. La bella, bastante acalorada por la danza, se dejó abrazar por el airoso y fresco viento norteño, Boreas para más señas, del cual surgió una serpiente de nombre Ofión. Del abrazo de éste y Eurínome, se engendraron todas las cosas que existen en el mundo.
Para alumbrar lo engendrado, Eurínome se transformó en paloma, según algunos, o en Noche (según otros) y sentándose en las olas del mar puso un huevo (¿de plata?, ¿normal?, ¡vaya usted a saber! ¡no se ponen de acuerdo) que contenía el germen de todos los seres. Después, Ofión se enroscó siete veces alrededor del huevo, para incubarlo.
Cuando se rompió la cáscara, del huevo salieron el Sol, la Luna, los Planetas, los Astros, la Tierra (con sus montañas y ríos), los árboles, las plantas, los animales y los hombres.
Mas tarde, la diosa, tuvo que romperle la cara a su enamorado por ponerse chulito, pero eso es otra historia.
  
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