Pues efectivamente depende de quien te toque y donde sea. Cuestión de suerte.
Precisamente en S.Pedro, mes de agosto, llego con un calor de 3 pares y cuando salto al pantalan, veo una manguera y me presto a dar un remojón.
El marinero de turno me dice que el agua es privada y que la deje.
Vamos todo un derroche de generosidad para con el sufrido navegante.
Saludos a la peña.
