Ayer fui a por el barco, aprovechando que la bocana de Camoamor estaba practicable. No puedo sino ratificar y reafirmar todo lo dicho: no me cobraron, me ayudaron a soltar amarras y me desearon buena travesía.
En esta ocasión solo puedo mostrar mi gratitud y hacer alabanzas al comportamiento del puerto como organización y del personal que lo atiende.
Siento de verdad que la experincia de otros cofrades en el mismo sitio haya sido tan mala, pero cada uno cuenta la feria según le ha ido en ella, como no podía ser de otra forma.
Unas


para todos.