Claro, desde nuestro punto de vista, es fácil (como decía el gallego del chiste) pensar lo que se plantea el buzo, ¿por dónde?.
Pero ¿y la Sirena?, ¿qué piensa la Sirena al ver al enorme buzo?.
Pues sencillamente piensa ¿y con qué?.
Y no dejemos de lado al tiburón, toda la vida comiendo pescado y Sirenas, que al ver ochenta kilos de carne dentro del traje se preguntará dónde demonios habrá un abrelatas.