Lo que hay que hacer es, en vez de rajar de los niñatos de las motos de agua y de los paseachurris, es darles la dirección de la Taberna para que aprendan maneras.
El ochenta por ciento de los barcos de recreo, solo se mueven en verano, es por tanto el verano en el mar como los domingos en la carretera.
Paciencia, es lo único que queda, armarse de paciencia.

