Creo que en general la legislacion nautica española es excesivamente farragosa y supone un importante desembolso ecónomico para el armador. Tal vez, además, sea anticuada y podría sufrir una adaptación a la realidad actual.
No creo que haya nadie al que le guste jugar con su seguridad, pero a mi me gustaría mas una norma más flexible y suave, como la francesa o la inglesa, que apele a la responsabilidad de cada uno en cada momento y situación. A la administracion española le pierden las normas, los papeles y la burocracia, por eso al sufrido ciudadano, al que siempre considera tonto, no le queda más remedio que buscar resquicios por los que evitar la norma (siempre represiva).
Saludos y
