Amo a ver.
Algunos estáis hablando del pasado con la mentalidad del presente y eso no se debe hacer.
Es cierto que cuando Tabarly se perdió en la mar ya había multitud de cachivaches de seguridad y también en la época de sus últimas regatas, pero uno se hace a las condiciones en que se forma y os juro que hace 30 años, la mayoría navegábamos sin arneses ni más electrónica que una radio portátil (salvo los navegantes oceánicos que llevaban una radio de verdad que se les escacharraba enseguida por la humedad y el salitre). Es cierto que los aficionadillos, turistas de lo acuático, nos apuntamos enseguida a cualquier cahivache que salga y que aumente nuestra seguridad, probablemente porque no tenemos ninguna propia. Pero los marinos de los pies a la cabeza como el maestro Eric, no cambiaban, porque el mar hace conservadores en las costumbres y tradiciones, salvo para aquellas que hacen correr más. Por otro lado, la mar hace muchos hombres que prefieren morir ahogados en ella que en sus propios meados (aunque ambos sean salados).
Por otro lado no sufráis con los últimos momentos de Tabarly, el leñazo que recibió probablemente lo mandó al agua con pocas posibilidades de hacer otra cosa que hundirse.
Por otro lado los mejores mueren de exceso de confianza, es normal, lo he visto en montaña y, en general, en la vida.
¡A su salud!
¡ah! muchas gracias ventarrón por la noticia