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Antiguo 20-06-2008, 11:31
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Predeterminado Re: Don Vital Alsar. Marino y aventurero.

Nadie es profeta en su tierra. Esta aseveración, felizmente, no es cierta en este caso. POca gente en Santander no sabrá quien es este extraordinario personaje.

En el Real Sitio de La Magdalena, donde veraneó la familia real, en época de D. Alfonso XIII, durante años, están varados los Galeones de una de sus múltiples expediciones, junto con una especie de balsa salvavidas (rígida, con aspecto de batiscafo) en la que, al pareceer, llegaron a refugiarse durante alguna tormenta.

En Cabntabria Confidencial aparecía este artículo que, disculpadme, redunda en todo lo dicho y aporta alguna información adicional que encontrareis interesante.

Vital Alsar de nuevo
Jesús PINDADO
Vital Alsar, profesor mercantil que nunca ha ejercido, está estos días con el noveno viaje y el tercer libro, el mar y la escritura; ya tiene tirada la quilla de 15 toneladas para su nuevo proyecto “El Niño, la Mar y la Paz”y ha hecho por fin el libro que presenté en la Caja de Ahorros de Santander y Cantabria el día 30 a las 8 de la noche. Vital, 72 años, 7 años ahora de trabajo para que el a finales de abril del 2007 zarpe el trimerán Sanma –en honor de la deidad que fundó Izamal- de Tulún, Quinta Ro, para navegar por América, Europa y África. Para visitar España, Italia, Portugal, Túnez (Cartago) y detenerse en Grecia, 27 puertos europeos.
Vital volverá a protagonizar el homenaje marinero a las diferentes culturas del mar, la indígena, la egipcia, la fenicia, la griega… Doce hombres como doce apóstoles que le van a seguir de nuevo. Un niño indígena, Candelario, a bordo, y una niña maya que se unirá al fina de la larga travesía a vela. Sostiene que el mundo no es solamente blanco y negro, que hay que añadir todavía el color de la piel de los indígenas.
Vital Alsar se reconoce aventurero y afirma que “está muerto quien no lo sea; que la aventura es el marco del ideal que rodea su vida y lo romántico”. Tiene 72 años pero no tiene edad; tiene la que quiere. Se puso hace mucho en riesgo y arriesgó su familia por lo que siente gran responsabilidad. Ha pagado el tributo de salir al encuentro de sí mismo y reecontró a Dios, dice, “a Dios que es energía”. En la península de La Magdalena se pueden contemplar los tres bergantines con los que, como Francisco de Orellana, hizo la misma ruta que el gran trujillano cuya biografía relata a la par que su proeza bajo el título “En la estela de Orellana”. La estela seguida por Vital y que había continuado Orellana era la que en busca de El Dorado había primero intentado desde Perú Balalcázar hacia la sabana de Bogotá en Colombia. Tuerto y ya rico, Orellana saldría de Quito con Gonzalo Pizarro en 1541 hacia el país de la canela y El Dorado. Pizarro, con 500 españoles, cuatro mil indios y 100 caballos hubo de acampar mientras Orellana navega 80 leguas arrastrado por la corriente en el construido bergantín con 50 españoles y algunos indios hasta descubrir desde el Marañón el Amazonas.
Otra embarcación tuvieron que construir los hombres de Orellana a mitad de camino y el fraile Carvajal escribirá el relato sobre poco amables indios amazónicos y las alentadoras noticias que creyeron recibir de los Omaguas sobre el imaginario reino. Más de año y medio después de haber salido de Quito llegaron aquellos hombres a Cubagua en los dos pequeños bergantines, en tierras venezolanas y luego pasaron a Santo Domingo. El cronista mayor de Indias, soldado retirado Gonzalo Fernández Oviedo, que habló con Carvajal, recogió allí la noticia del descubrimiento del gran río. Mucho hubo de esperar Francisco Orellana (por lo menos dos años) haciendo “pasillo” en España para que por fin se le concediera la gobernación del mítico país en 1544. En mayo de ese año salió de España con cuatro buques, naufraga en Cabo Verde y tiene deserciones pero logrará de memoria por la angustiada navegación de tres años antes encontrar un paso entre tantas islas desconocidas enfilando por una de las bocas del Amazonas en 1546. No se sabe bien en 1546 en dónde y cómo muere exactamente el intrépido español, pero Vital Alsar ha demostrado que jamás fue un traidor sino que no pudo volver a reunirse con Gonzalo Pizarro en su momento.
A los 22 años, al marcharse Vital Alsar de la legión en donde había sido voluntario (alférez en el II Tercio Duque de Alba en el Marruecos español) todavía era escéptico. Por varios años lo venía siendo. En la frontera de España, al pasar a Francia para trabajar como transportista, camarero y estibador por tres años, “colgó” a Dios pero otro día, ya en Australia, después de 71 días en la mar, algunos con olas de 1 a 10 metros, el día 143 dice que se preguntó por que reclamaba a quien había olvidado. Al callarse, lo sintió de nuevo. Y en la Marigalante les pasó igual a los dos geólogos chilenos que le acompañaban pues en Australia ya no eran agnósticos. “El mundo viene de un solo manantial”, asegura
Vital pasó otro trienio en Alemania (Sttutgart y Hamburgo) hasta que la vieja lectura que había hecho en el servicio militar sobre la expedición de Thor Eyerdhal –el viaje en balsa a través del Pacífico- dejaba de ser fantasía originada por la lectura. Ahora está convencido de que los terremotos y los huracanes no vienen de la naturaleza sino del hombre. “Son el efecto en la tierra del hombre, de las energías duras, de las vibraciones terribles, de la angustia y el mal”, me dice. Sus personajes preferidos son Jesucristo, Gandi y la madre Teresa de Calcuta. No pone ninguna bandera en sus proyectos. Su intención es sencillamente “comunicar la paz con bandera blanca” aunque hacerlo así no le proporcione buen dinero. Su religión es “ofrecer un pacífico mensaje de comunicación universal”. La quilla está de nuevo tirada. Los planos del barco, hechos. Siete años de propuestas y dos hundimientos provisionales de sus actuales sueños, el último cuando el armador griego Andreas ya había dado su apoyo y sobrevino la crisis. No iban a ser 10.000 yates los que le acompañasen cuando llegue a Grecia sino 23.000. Hay que esperar. No sabe totalmente cómo pero ya está convencido de que zaparará de Tulún a finales de abril del 2007. Tiene Vital otra cita con la mar. No faltará.
Después de 143 días de navegación, casi se hunde. El año 1966 los insectos teredo y broma le tuvieron flotando como en corcho porque habían roído la madera de los siete troncos de “La Pacífica” en la que se había empleado el dinero conseguido por su compañero Marc Modena, a quien había conocido en Montreal cuando había ido a Canadá a trabajar cuatro meses en las frías minas de hierro Wabusch Lake. A 5.200 millas, los tres componentes de esta expedición fueron rescatados por el carguero alemán “Mitman”. Pero nunca lo ha visto como un fracaso. “Fue un ensayo”, dice.
Un ensayo del que cuatro hombres aprendieron cuatro años más tarde -1970- cómo ir de Guayaquil, Ecuador, cruzar el Pacífico en balsa tras una navegación de 8.565 millas sin escalas y llegar a Moololaba, Australia, en 161 días dando la vuelta al mundo por el ecuador.
El año 1973 hizo Vital el tercer viaje con “Las Balsas”, las tres embarcaciones que partieron nuevamente de Guayaquil para ir por otra ruta. Tardó 179 días, acompañado por 12 hombres de 8 nacionalidades. Señalaron desconocidos arrecifes y ratificaron la influencia de la corriente de Humbolt. Pero volvió al mar en 1977 con 6 balsas para realizar la expedición Francisco Orellana sin escalas, del Pacífico al Atlántico, desde Guayaquil (Ecuador) hasta Bellen Dó Pará (Brasil). Fueron 23 hombres. Siguió remando con los tres bergantines, remontaron el río Babahoyo y culminaron 800 kilómetros a pie tras haber pasado por los Andes y construido los 3 galeones en plena selva como Orellana en 1502, a orillas del Napo, afluente del Amazonas.
Quedaba detrás, vencida, la conspiración que trató de impedir en 1977 que el marino montañés no saliera con los tres bergantines del puerto brasileño de Belén. En 1978 rescató los galeones de Bellén de Pará que habían sido detenidos por las autoridades brasileñas impidiendo la continuación del viaje a España. Ha tardado casi 30 años en relatar los detalles de las dificultades y estorbos que se superaron gracias a la mediación de López Portillo, expresidente mexicano, que facilitó el transporte de las embarcaciones a Tampico. Al valor de la gesta se añade ahora el de la narración. Vital volvió en 1978 a salir de Tampico, México, a Santander en España, coronando la segunda parte de la navegación de “El Hombre y la Mar” con los galeones que salieron el 7 de mayo de y llegaron el 7 de octubre de 1978. Entró en Santander con el Sur de proa remolcado por el “Anabel” de Chele Barandica hasta La Magdalena. (Así está escrito con mis iniciales en el tomo I de la Gran Enciclopedia de Cantabria, p. 86).
El sexto viaje sale Vital con la Nao de Acapulco y la burbuja de salvamento, el Tornaviaje Legazpi-Urdaneta. De Acapulco a Filipinas y vuelta contracorriente. El octavo, por la ruta del cacao, salió de Manzanillo, Jalisco, a Ecuador. Tres meses y medio. Rutas interiores por el Golfo de México, por Texas, etc. Pero vino por fin la conmemoración del 5º Centenario -1992- y Vital salió, volvió a salir a la mar, esta vez desde Veracruz a Palos pasando por Santander. Hoy, La Mayor o Marigalante de Alvarado (Veracruz) que navegó con bandera blanca está en Puerto Vallarta, Jalisco, testigo de la hazaña.
Vital ha exaltado al paisano Juan de la Cosa y llegó a reunir de los países americanos en un arcón de treinta maderas distintas las 10.000 monedas prometidas, los 10.000 maravedíes que nunca se le pagaron a Juan Rodríguez Bermejo, “Juan de Triana”. Llegó a la catedral de Sevilla para dar cumplimento final a la deuda histórica. Pero no sintió que Colón estuviese allí. Por cierto, conoció Vital al historiador peruano Luis Ulloa un día y quedó convencido de que Cristóbal Colón era catalán mallorquín. “¿Quién eres?”, le preguntó al inmortal navegante en Sevilla, pero no oyó la respuesta. Creyó tenerla, sin embargo, en Santo Domingo. (Le hablo de Menéndez Pidal y de Taviani y escucha en silencio).
Aventurero romántico de 72 años, Vital Alsar se dispone a hacer su décimo viaje por el mar con la bandera blanca. Ha presentado su nuevo proyecto “El Niño, la Mar y la Paz” hace unos meses en Cádiz, que partirá de Yucatán con destino a 27 puertos europeos. El mar y la lectura, la aventura y la narración, la vida y el sueño. Con el libro actual deja claro su esfuerzo y el de su antecesor Francisco de Orellana, que no fue traidor como lo fuera, sin embargo, el malvado y criminal cojitranco Lope de Aguirre, que así lo firma y afirma, el asesino del navarro Pedro de Ursúa primero y el del acta de desnaturalización contra Felipe II después, el andaluz Fernando de Guzmán. “Aguirre el Viejo” de Oñate, autoproclamado caudillo marañón, murió 15 años más tarde que aquél, en 1561, no tras la estela de la misma leyenda -acaso nacida en la laguna de Guatavita no lejos de Bogotá- que muestra una estatuilla de oro de orfebrería chibcha (la cual según Uslar-Pietri presenta una balsa con un cacique indígena, rodeado por cinco sacerdotes remeros, que navegaba cubierto de oro) sino por la ambición de apoderarse del reino de Perú, virreinato de la Nueva Castilla.



CAPITAN, GRACIAS.

Editado por Invitado en 20-06-2008 a las 11:59.
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Los siguientes cofrades agradecieron este mensaje a
Capitán Barceló (20-06-2008)