Tuve la extrardinaria suerte de, con 15 años, en vez de leer otras cosas, leí "La balsa". Puedo decir que, del tirón la leí 3 veces, y, desde entonces, cuando quiero leer una aventura, no he encontrado ni en Verne, ni en Defoe nada como la descripción de la dura realidad que hizo. No puedo evitar acordarme de un compañero suyo (Gabriel), que les hizo pasar los peores y los mejores ratos (además de hacerme buscar en el diccionario la palabra "glaucos" con la que describió sus ojos).
Desde aquí quiero agradecer sincera y profundamente al Sr. Alsar que me acercara todavía más al mar, y me hiciera empezar a comprender la relación amor-pasión-temor-valor del marinero con la mar.
Bravo por este post



