Bienvenido a la taberna, y suerte con todo, para la claustrofobia en el barco hay un remedio cojonudo: con un flotador de arandela y cabeza de patito adosada, una cuerda de 100 metros (de ahí parriba), se pone al/a la claustrofóbica dentro y se tira todo por la borda, al cabo de 5 minutos (o antes) querrá volver al barco y no abrirá la boca hasta llegar a puerto. Eso sí, al llegar a puerto prepárate que te van a dar pal pelo

. Saluddddddddddddd
