Re: ¿Me engaña la revista Navegar?
Soy Gabriel Mir, de Navegar:
Hola a todos:
Aceptando por adelantado todas las críticas que hacéis de las revistas y por alusiones directas, me parece interesante por una vez entrar en este foro, simplemente para aportar un punto de vista diferente. Conste por adelantado que es un punto de vista personal, sin buscar excusas de ningún tipo.
En primer lugar me parece que sería más honesto que os pusierais nombres y apellidos en lugar de apodos, pues seguro que algunos nos conocemos. En segundo lugar, haciendo referencia a las revistas náuticas y a Navegar en particular que es la que conozco un poco mejor, voy a puntualizar algunos detalles, aunque estoy de acuerdo en parte de las críticas que hacéis.
Las revistas son, ante todo, negocio. Si la revista no rinde económicamente se hunde y cierra, como cualquier negocio. Es lo que ha pasado en varias ocasiones, aquí y en el extranjero, porque en otros países las revistas también cierran y cambian de manos, pero desde aquí se nota menos o no se nota. Quien mantiene la revista lo hace por interés económico, y los que trabajamos en ellas lo hacemos para ganarnos el sueldo necesario para vivir, aunque nos gusten algunos aspectos de este trabajo. Si me sobraran los euros otro gallo cantaría.
Las redacciones de las revistas náuticas, y los medios para hacerlas son bastante escasos en relación con el resultado conseguido, especialmente comparados con otras publicaciones de gran tirada, como las de coches y motos.
Los que trabajamos en la realización plástica de la revista tenemos escasa o nula influencia en la gestión económica de la revista como negocio, y las decisiones empresariales asumidas responden normalmente a estudios de mercado, análisis realizados para lograr rentabilidad: vender el máximo número posible de ejemplares.
A mi no me consta que ninguna revista haya vendido más de diez o quince mil ejemplares de un número en toda la historia de cabeceras náuticas españolas. Con datos como estos, y peores, todas las revistas funcionan con equipos de trabajo y medios muy reducidos. La publicidad, por tanto, es elemento vital para la sustentación de cualquier revista en estas condiciones.
Por otra parte, en cuanto a tener en cuenta las opiniones externas como las vuestras para establecer los contenidos de la revista, pueden darse muchas situaciones contrapuestas. Se puede tener en cuenta las opiniones anónimas de un grupo de personas (las que participáis en el foro) criticando lo mal que funcionamos o lo malos que son los artículos que escribimos, pero difícilmente se tendrán en cuenta estas críticas desde la gestión empresarial: ¿cómo saber que quien lo ha escrito tiene probada experiencia náutica para ser válida su opinión, o que su crítica no es tendenciosa y busca, por ejemplo, el desprestigio? ¿Cómo saber que entre vosotros no hay profesionales del sector, incluso algunos relacionados con la venta de barcos? Ojo, no estoy despreciando vuestros comentarios, simplemente estoy siendo crítico, como vosotros.
Respecto a la información publicada, puede que esté de acuerdo en algunas de vuestras críticas, pero sólo desde dentro se puede saber cómo funciona la revista y qué posibilidades tenemos para hacer el trabajo a publicar. Respecto a las pruebas, que es lo que me corresponde, entiendo que unas sean más flojas que otras, que algunos queráis las polares de navegación, que se prueben los barcos en todos los regímenes de vientos posibles, que hundamos los barcos que no os gustan... En primer lugar, una verdadera prueba de navegación debería hacerse en varios días, pero ¿sabéis el coste que esto tendría? ¿Quién lo pagaría? ¿Cuánta gente se necesitaría para poder hacer las ciento y pico pruebas de barcos que se hacen cada año, muchas de las cuales no se publican? En Navegar tenemos la suerte de que, a veces, sí nos dejan un barco varios días y esto se refleja en forma de lo que llamamos supertest, aunque tampoco siempre obtenemos toda la información que querríamos (no todos los astilleros dan libremente los datos que les pedimos). Con las pruebas más breves pretendemos aportar información, pero por mucho que queramos, son datos limitados. A todos nos gustaría que fueran más completas, pero no se puede. Y no siempre podemos obtener todos los datos que buscábamos; por eso en algunas ocasiones la información es más limitada.
En cuanto a lo de ser críticos, ¿esperáis que nos dediquemos a descomponer barcos, en lugar de probarlos? Esto no es viable. Por suerte el pressing publicitario a que hacéis referencia se da muy poco, y nos dejan trabajar bastante tranquilos. Es cierto que algunas marcas se quejan, pero muy pocos amenazan con relación a la publicidad, y normalmente no son los astilleros, sino los representantes, los que se quejan. Siempre pido que, ante un error en el texto, hagan la réplica para corregirlo, lo cual se publicaría en las cartas a los lectores, y hasta la fecha las quejas hacen referencia a interpretaciones del texto, y pocas veces por escrito. Hay que tener en cuenta que las pruebas son opiniones personales, lo más objetivas posible pero personales en definitiva. Uno puede equivocarse al escribir o al tomar datos, y lo que opina puede ser diferente de lo que opina otro de otra revista, o cualquiera de vosotros. Por esto también insisto en que mis pruebas son un punto de vista personal, en unas condiciones concretas de navegación. ¿Alguno de vosotros ha conseguido los mismos resultados exactos navegando un mismo barco dos veces diferentes? No, el laboratorio náutico no es lo mío, eso sólo existe en Copa América, y aún así.
En referencia con otro tipo de artículos, os invito a que aportéis vuestro grano de arena. ¿Por qué no proponéis temas y los desarrolláis? Hace falta gente que quiera escribir para las revistas. Se necesita apoyo gráfico, fotografías... hay que investigar un poco... si alguien se apunta, que envíe propuestas a la revista. Somos conscientes de nuestras limitaciones, cualquier ayuda (seria) podría irnos bien.
Por último, os invito a que las quejas sobre Navegar las enviéis directamente a la revista para que se publiquen en las cartas de los lectores. Os agradeceremos que os abstengáis de enviar cartas absurdas, de mal gusto o similares, pues ya tenemos suficiente con filtrar los cientos de mails que llegan cada día. ¿Podrían ser mejores las revistas náuticas españolas? Por suerte, sí. Nunca me ha gustado una actividad en la que no pueda progresar o aprender; en cuanto a navegación, siempre aprendo algo.
Saludos a todos desde Navegar
Gabriel Mir
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