Ver mensaje
  #12  
Antiguo 24-06-2008, 22:25
Avatar de Crimilda
Crimilda Crimilda esta desconectado
Hermano de la costa
 
Registrado: 02-05-2008
Edad: 78
Mensajes: 3,855
Agradecimientos que ha otorgado: 779
Recibió 1,030 Agradecimientos en 580 Mensajes
Sexo:
Predeterminado Re: Cuento marinero ilustrado

Tercer acto

Tengo que sacar dinero y reservar el barco para dentro de una semana –pensó- después será el viaje a los pirineos catalanes para despedirme de ellos y conseguir el principal ingrediente de mi última cena. Aunque esa desgraciada se ha llevado 60.000 € no sabe que tengo bastante más. Gracias, abuela Feliu, por lo de “nadar y guardar la ropa”.

A pesar de la tristeza que sentía por el engaño y por la certeza de no dormir jamás abrazado al cuerpo de Amaranta se sentía muy satisfecho de su sangre catalana. Creía firmemente en la herencia genética y su madre era medio catalana. La abuela Natalia era una montañesa leridana de pura cepa. De ella aprendió el valor del dinero, no para ahorrarlo no, para invertirlo y vivir sin pedir o quitar a otros, como había hecho aquella pu.., digo fulana. Querida abuela Natalia. Parecía que la estaba oyendo “Al teu fill dóna un ofici, que la ganduleria és mare del vici”; “Am temps i diners, res del món no és imposible”.



Una vez en el hotel, tras la reserva del velero para 8 días más tarde, trazó una hoja de ruta pormenorizada. En resumen, se trataba de ir a recolectar los hongos, que jamás había probado por ser tóxicos, y vagar unos días por los montes y valles de sus vacaciones infantiles y juveniles. Aprovechando que su íntimo amigo de la niñez era médico y ejercía por la zona, conseguiría la receta para las dos cajas de Fenobarbital que necesitaba para no sentir nada con el veneno de las setas. Buscaría un notario para dejar las tierras y la farmacia (Juan era bonachón e ingenuo, pero un cerebral de narices que no tenía un pelo de tonto –bueno, ni listo casi, de ahí el rapado- y sólo había traspasado por 2 años la farmacia, de vender nada de nada) a su hermana y sus dos preciosos sobrinos de uno y seis años. Regresaría después a por el barco, se haría a la mar, prepararía el barco para que se incendiara al amanecer, cuando el ya hubiera muerto, y se daría la gran comilona: mariscos gallegos, gambas de la costa sur, embutidos salmantinos y catalanes, chuletón de buey vasco, todo regado con un Vega Sicilia Único Tinto Gran reserva de 1995. ¡Y se dejaba muchas cosas de todas las regiones de España que le gustaban!, pero nada de guisar en el barco, sólo el buey y la menestra de hongos antes de los postres alicantinos y toledanos. Ah, sí, una copita de Ratafía para la buena digestión, je, je (vaya, estaba sonriendo, no sabemos que será mas fuerte en los hombres si la libido o el estómago).

Y, por descontado, debía comprar un lector de DVD. Él se iba al otro barrio oyendo a Wagner y su Götterdämmerung dirigida por Von Barajan.

Pero si el primer viaje salió bien, y eso que le tiró los tejos una mulata de no te menees, lo de la navegación tenía más complicación…

Continuará.
__________________
Vive y deja vivir,
pero vive como piensas,
o acabarás pensando como vives.

Citar y responder