Esto de la escuela de Sagres no me acaba de convencer.
Propongo una excursión en masa al lugar, y delante de un "bacalhau a Lagareiro, com batarra a o murro" o un "bacalhau com feijão frade", si hace calor, una "posta mirandesa" de segundo y unos "cafeses" con aguardente velhissima (de preferença São Domingos, ou então Adega Velha), comprobar in situ la verdad o no, de la historia.
Un saludo y unas
