salimos a las 8. 30 de la mañana
alrededor de las 10 teniamos el viento guapo y no conseguiamos ceñir por eso pusimos motor y avanzabamos alrededor de casi 2 nudos.
Lo curioso es que pasamos de nada a todo en un momento.
Sobre la 12 20 estabamos en el mismo punto que cuando bajamos y en ese momento ya estaba la cosa mas tranquila pues me entretuve con la carta mientras mis aguerridos tripulantes se hacian con la nave.
Y lo dicho, los barcos con cierto tiempo aguantan mejor los pantocazos.
Aunque yo me bañe con un roción al ir a bajar la vela. Menos mal que tenia la ropa de gala que use en la cena.

Y tengo muy claro que el motor debe tener cierta potencia sino na de na.
