Estimado Anboro, me parece un post estupendo.
La cocina, como bien dice Mundu Aqua, es una parte crucial de la vida abordo. Si durante un par de días, nuestro cuerpo puede soportar un regimen de "porquerías", al cabo del tercero tanto el físico como el mental se resiente de estas carencias.
A las 3 características del cocinero náutico que citas:
* ser inmune al mareo
* saber mantener el equilibrio
* saber improvisar con lo que ofrece la despensa
Añadiría:
* poder apañarse en un espacio reducido y con un material reducido. No es lo mismo cocinar en casa con una superficie de trabajo ancha, un montón de herramientas, un fregadero hondo, un lavaplatos, etc... que moverse en un escaso par de metros cuadrados

.
Si queremos comer bien, bueno, equilibrado, hay que cocinar un poco. Existen recetas sencillas y sabrosas, pero también podríamos aprovechar este hilo para dar "trucos" que le facilitarán la vida a "su majestad el cocinero", en el caso de que se quiera lanzar en platos más elaborados.
La evidencia nos dice que la organización es importante.
Cuando uno cocina, lo normal sería que otra persona le asista y vaya fregando los ustensilios a medida que se ensucian. Así se trabaja con buenas condiciones de higiene y se evita la acumulación (incómoda) de trastos en el fregadero.
Además, no hay que olvidar que sártenes y ollas no hay tantas como en casa ni cuchillos, y que seguramente se volverán a necesitar en el transcurso de la preparación.
Creo que otra cosa importante es la seguridad (mejor no freir patatas con el barco ciñiendo a rabiar

) y la organización del trabajo. A nadie le apetecerá cocinar si el barco va dando pantocazos, pero no hay que olvidarse de comer.
Una de las recomendaciones que dan los manuales de navegación en caso de mal tiempo es la de "no abandonarse", no renunciar a comer, a secarse, a quitarse la ropa para dormir, etc. Hay que cuidarse siempre.
Por eso, creo que es bueno imitar un poco el funcionamiento de las cocinas profesionales y separar la elaboración de la comida en 2 fases:
*
mise en place o preparación previa
* acabado
Los restaurantes lo hacen para atender los pedidos más rápidamente.
Podemos aprovechar momentos de bonanza (en puerto, con mar plana, en el fondeo, siempre que no haya gente bañándose y que el viento sople de tierra hacia el mar abierto para que el agua del fregadero no se estanque en la cala, es una guarrada...) para preparar elaboraciones (es lo que los chefs llaman
la mise en place) que se conservan en cajas herméticas en la nevera. Estas comidas se pueden luego acabar en alta mar con muy pocas manipulaciones y ensuciando muy pocos cacharros. Así no da tanta pereza, todo es más rápido, limpio... y seguro!!
Si miráis con atención el recetario, veréis que hay un montón de recetas que se pueden dividir en estas 2 fases. Los guisos, por supuesto, pero también el arroz (sí, sí!!!



), a condición de parar la cocción y precipitar en enfriamento de la sarten para evitar que el arroz se siga cociendo fuera del fuego). Luego bastarán unos 5 minutos para que esté listo. No será tan suculento como la paella de la abuela, pero, bueno, estamos en alta mar, no??


