Re: mejor uno raro que ninguno
Cofrade Malamar.
Estuve en Cabrera con mi barquichuelo (hay una foto en el hilo de la quedada en la que sale aproado a la playa conmigo en la auxiliar a popa, gentileza de Mundo Redondo) y pude experimentar por primera vez lo que se siente pernoctando a bordo.
En líneas generales es un barco tranquilo y con buena habitabilidad. Puedes estar de pie en la cabina y su lavabito e inodoro cumplen de maravilla. Las literas son lo suficientemente anchas y largas para un tipo de 182 cm.
Navegando noté que me faltaba un poquito de génova, y tendía a orzar, pero podía dejar la caña a la vía y tardaba en variar de rumbo, producto de la pala enorme que gasta enganchada a la quilla, también bastante larga. Gracias al bimini podíamos estar completamente a popa sentados cómodamente a la sombra mientras el barco avanzaba sin el menor pantocazo hacia su destino. A pesar de su quilla no ciñe nada mal y tiene motor suficiente (solé diesel de 25 hp) para ponerte a 6 nudos cuando se tercia.
Cuando haya más pasta encargaré un génova al 150.
Dando atrás no es el más maniobrable del mundo. Su gran hélice de cuatro palas hace que pongas la caña donde la pongas siempre caiga a estribor.
En definitiva, una buena elección si te apetece el día que lleves a cabo el "aquí te pillo, aquí te mato" que a todos nos llega.
Cofrade Brullos.
Estoy de acuerdo contigo respecto a esos foques autovirantes. En mi barco prefiero el clásico.
Mis respetos.
|