Además de que no hay viento, ahora tampoco hay agua, sino sopa de algas.


No entiendo como la fede internacional de esto permitió ese campo. No lo entiendo yo ni los regatistas, ni los meteorólogos de la fede española ni nadie. Y ahora esto.
Es una pena, porque celebrar la cita más importante de la vela en esas condiciones le quita mucho valor a la competición más valorada.
No me extiendo que me salen los cuernos y los colmillos.