yo os cuento la mia:
Supongo que alguno tiene el "clasico cuñao gilipua.....", en fin a mi me ha tocado uno de esos.
Pues bien, en una ocasión (afortunadamanete la primera y la última) se vino a navegar con nosotros, en aquellos años tenía un velero Doufour Somo 28, y navegabamos con toda tranquilidad en una mañana soleada de domingo, verano con una calor que derretía los obenques, y una ligerilla brisa que hacia mover al barco a unos dos nuditos más o menos, mar compleamente plana y rumbo a la bocana del puerto de Mataró.
Toda la mañana, a pesar del bañito, la cerveza y demás no dejaba de despotricar, que vaya una barcucho..... que poco corre.... que aburrimiento..... etc. etc.
Se colocó en la proa...... y no se le ocurrió otra cosa que tirarse de la misma de un capuzón, y lo que pretendía...... ya que ivamos tan despacio..... era alcanzar la popa nadando........
Pero....... cuando levanto la cabeza el barco ya estaba tan lejos....... que no llegaría ...... Yo ya iniciaba la maniobra de girar para recojerlo, cuando lo subierón a otro barco que venia por detrás a pocos metros.
Desde entonces, ya no ha vuelto al barco.....

, y de que eso que no navegaba y que estaba parado..... jamás lo volvió a repetir.
