Nuestra dependencia por el petróleo es tan alta que nos tienen
bién pillados por los huevos.
Hasta George Bush se fue mendigar rebajas a Saudi Arabia
para mejorar la imagen del partido republicano,
pero sus demandas han caido en oidos sordos.
A parte de la especulación que hay sobre los precios del petróleo,
el problema es que somos muchos más a consumir petróleo.
Los constructores de coches se frotan los manos con el mercado
chino y indio con crecimiento de doble dígitos.
Los gobiernos llenan las cajas con las tasas recaudadas sobre los
productos derivados del petróleo como nunca. No van a soltar
este regalo tán fácilmete.
La primera parte de la solución pasa por consumir menos y despilfarrar menos.
Eso provocará irremediablemente una recesión (estamos entrando en ella)
y posiblemente una bajada en los precios.
La segunda ir a

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