Bueno termino, que no estoy de humor
Subimos las cosas al barco y el tiempo habia empeorado notablemente en pocos minutos, mucho viento y mucha ola.
La amiga quedó en la bañera y a mi princesa le enseñé el barco por dentro y el albúm de fotos, si ese que habeis visto todos los que subiis al Rapsodia

.
Mi princesa se empieza a marear, tengo un barco muy muy cerca, y las rocas a una eslora a popa, el arbritro suspende el partido.
Lo siento chicas, no podemos salir, os llevo a la Macarelleta antes que esto se complique aún más, yo tengo que volver al barco y montar guardia. Llevo las bolsas en la neumatica que encima pierde aire en un flotador por culpa de un golpe. Ellas ganan la playa nadando. Me despido con prisas y regreso al barco.
Nunca antes había sentido tan angustiosamente la responsabilidad del patrón, el tener que tomar decisiones desgradables para sus tripulantes buscando la seguridad de los mismos.
Me recuperé rápido, ya se sabe, un amor en cada fondeo, que puertos no piso, aunque me han dado otros palos, ya se sabe la dura vida del navegante solitario, tantos amores, tantos desamores.
Todo real como la vida misma, no tengo tanta imaginación, como mucho un poco de aliño al mezclar los ingredientes.
Hoy estoy jodido
Mundo Redondo