Os cuento una pequeña experiencia que me ocurrió el vienes haciéndo la segunda práctica del PER.
Salimos de puerto el monitor y cuatro alumnos, viento de 12-14 nudos. Todo perfecto, buen viento, buen oleaje, velocidad del buque 9 nudos, el monitor nos explicó como corregir la escora del buque y a trimar las velas para "desperdiciar un poco de viento" para que fuésemos mas agusto.
De pronto, en cuestión de 1/2 hora, sube el viento, 20 hasta 25 nudos, el monitor al timón, a mi me hace ir al palo mayor a tomar un par de rizos, mientras otro compañero soltaba un poco de cabo para que yo pudiera recoger la mayor, el otro compñero iba a la bodega a buscar las "cinchas" para atar los rizos a la botavara y el último fuera de juego con una vomitera. A todo esto con una mano porque la otra la teníamos ocupada en agarrarnos donde podíamos. Yo tenía un acojone que no veas, siempre había salido con 6 hasta 10 nudos máximo con algún coleguita. Cuando ya teníamos todo bien trimado nos sentamos todos en la bañera y nos mirábamos como diciendo ¿Y ahora que, no pretende volver a puerto?

.
Pues no, nos soltó - No os asusteis, esto es normal, el viento es perfecto para navegar, comenzó a recoger todos los cabos sueltos por la beñera y ponerlos ordenados con toda la calma del mundo. La verdad es que eso nos tranquilizó a todos, al parecer si que era normal toda aquella situación.
Lo que quiero explicarte con todo este rollo es que hace falta mucha, pero que mucha experiencia en llevar un barco para poder reaccionar tu solito y sin la ayuda de nadie para gobernar el buque. Nosotros éramos alumnos de una escuela, con un monitor con su título y un seguro de responsabilidad civil, y un poco de idea teníamos al menos para entender al monitor lo que nos mandaba.
Yo que tu no me aventuraba en una cosa así, hacen falta muchas, muchas horas de prácticas y experiencias.