Cita:
Originalmente publicado por sirkop
“Y yo lloraba, con la mejilla apoyada en la hermosa roda, desprovista de vida y oliendo todavía a sal, aceite de madera y aventura. Lloraba por mis recuerdos, mis libros, la pérdida de este mundo sin límites, hecho de sueños y de acción, en el cual me había fundido de una manera tan integral, que no podía imaginar, entonces, que pudiera existir otro. Pero, por encima de todo, lloraba por mi barco”
"Quienes no comprendan que el velero es un ser vivo jamás entenderán nada de la mar ni de los barcos"
Bernard Moitessier
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Amén.
Evidentemente sus propietarios pueden que estén vivos peroen ninguno de los casos bien, se ha ido con el thopaga buena parte de su vida. El hacerse cargo de ese barco les debe haber supuesto grandes esfuerzos, y el cariño de positado, los recuerdos, las vivencias... es una pérdida terrible e irreparable para ellos y para todos los que de un modo u otro aman los barcos